miércoles, 3 de mayo de 2017

Esa tarde llovió
como en nuestras almas,
lloramos y nos humedecemos,
mi alma tiembla del frío amor
cuan fuerte llueve
lloramos los dos,
hoy te vi
estabas allí
y en un juego mío, tu nombre escribí,
hoy te espero en mi profundo rincón
donde tus ojos
perdido me doy al duende de la noche,
mientras tu mujer vivas haré poesía,
mientras llueva
sentiré que me lloras,
mientras pasen los días
haré poesía,
de ese amor
que de un tajo
hirió mi corazón.

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