sábado, 27 de mayo de 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

“ Un poeta sobre la mesa ” alegoría poética escrita en el forense de la calle Uruguayana de Montevideo años 80……

Tercera parte y última.

Todo se vuelve silencio,
la muchedumbre se retira,
me quedo solo
con el cuerpo en la mesa.
Miro por la ventana,
comienza a llover,
el día se cubre de gris,
los seres, los cuerpos
esos como yo,
se ocultan.
Entran dos hombres
con túnicas rojas,
se aproximan al cuerpo
mi cuerpo,
se le quedan mirando
y con delicadeza lo vierten en un cajón,
se lo llevan,
siento algo extraño,
siento que me voy.....
Un humo flota en el espacio húmedo,
ahora si,
me he ido,
ya siento la paz.
Y ese es el vacío que siento,
es mas grande
que el mismo universo,
sin fé
sin remordimiento
si eso que.....
en viejas vibraciones,
si señoras y señores,
ésta es mi despedida,
si me encuentran
os pido
de mi cuerpo, cenizas
y de mi polvo,
al viento,
sin lloros y lamentos,
así....
con la misma briza
a mi despedida.


" Un poeta sobre mi mesa ".
Primera versión : septiembre 1984.
Segunda versión : junio 2000
Registrado en Montevideo - Uruguay, derechos de autor.
Gustavo Vázquez King. Prado.

martes, 16 de mayo de 2017

" Un poeta sobre la mesa "
alegoría poética escrita en el forense de la calle Uruguayana de Montevideo años 80......

Segunda parte.

Las aves entonan cánticos alegres
y el sol comienza a calentar,
sus rayos atraviesan mi ventana,
las nuevas parejas de enamorados
comienzan sus salidas al parque,
los árboles se visten de hojas multicolores,
consumidos recuerdos......
pasan por mi ventana,
nuevas formas resplandecen
en la tenue luz de mi vida,
estoy en una pequeña sala
esperando mi carroza,
veo en mi pensamiento a las lloronas,
a velas de vagos recuerdos,
a seres de ocupación extrañas,
rodean mi cuerpo,
y un cajón metálico
contiene mi cuerpo.
Siento mi huida
en el espacio infinito,
cientos de seres se aproximan
y me tocan,
y no saben
que ese, ya no soy
que ya me he ido,
y estoy en este oscuro rincón.
Veo entrar a mis discípulos,
aquellos del viejo taller,
siento que por allá, entra ella.....
que viejita está,
y mi sueño se prolonga,
el recuerdo
vuela pasajero de mi muerte,
que época aquella.....
nuestras salidas a la playa
al campo,
a la montaña,
por el paseo marítimo,
por tantas tardes,
nuestra primer noche juntos,
y luego Valentina,
que tiempos aquellos.....
siento que me cubren,
y mi viejo y gastado cuerpo es envuelto,
por una chapa cristalina,
veo que me levantan
me llevan,
_ a donde.....no.....esperen que......
me ahogo....
_ pero me falta......
_ no.....ya no soy yo,
es mi otro,
la niebla comienza.


Tercera parte, mañana......

lunes, 15 de mayo de 2017

" Un poeta sobre la mesa "
alegoría poética escrita en el forense de la calle Uruguayana de Montevideo años 80......

Primera parte


Que tiempo es,
siento melodía,
encuentros y desencuentros
mi mente,
y el pensamiento se eleva
veo mas alla de micuerpo,
y mi pintura me refleja en los hechos,
mi cuerpo inerte va..........
entro en un gran salón,
grises y metálicos
no alcanzo a leer, el cartel de su fachada
pero es gris,
llegan túnicas de blanco,
rostros desalineados,
y mi cuerpo viejo.......yace sobre la mesa metálica,
rostros jóvenes, cabellos canos,
plateados,
guantes rojos,
humedad,
silencio........
no hay paz,
veo otros cuerpos desnudos,
juntos,
amontonados,
en serie,
no me atrevo a preguntar,
porqué !!!!!!
llega un conocido,
_ ¿ pero quién es ?_
intento comunicarme con él,
y ..........,
me recuerdo que ya no estoy
y se me queda mirando,
una lágrima
fuga de sus rostro desalineado,
me acaricia mi poca calva plateada,
le hablan,
_ profesor........
_ le conoció usted......
_ quién es .......
se queda mirando,
y con voz pausada, ....._ yo le conocí_......
y hoy le tengo aquí,
_ fué un hombre diferente, un artista soñador,
_ un poeta romántico,
_ un amigo distinto, singular,
La sala era amplia,
un foco de luz iluminaba al cuerpo,
botellones de diferentes tamaños y colores
cubrían las estanterías......


Continuará ......

martes, 9 de mayo de 2017

Mi estudio - taller.

io - tallerio

lunes, 8 de mayo de 2017

" Los duendes del día "

El cielo estaba rosa de verano y un halo de luz se reflejaba en el vago horizonte del crepúsculo, el fresco de la noche comenzaba a sentirse en su perdido andar de la ciudad consumida.
El mar estaba pronto para su acogida e inmortales bloques de hormigón se elevaban serpenteando la costa y él vagaba en su bicicleta. Ella era única en su género, era un vehículo de cristal pasado de moda, y sus mil rayos metálicos color púrpura vestían sus ruedas aladas, un gran asiento panorámico le daba la visión entera de la belleza que le rodeaba próximo a su paso.
Él, era un tipo claro, duende de la noche y la luna, su frescura lo elevaba por el espacio infinito, vestía un blanco de luna plata y sus ojos se le parecían al azúl cielo noche. Sobre un margen del mar vibraba entre las olas una dulce voz, ella hizo eco en su vehículo de cristal y la voz se iba convirtiendo en melodía alegre, sedienta de su llegada. Detiene su bicicleta en el espacio vacío y ve correr a su refugio marino a una mujer graciosa y desnuda de objetos materiales y él en su alucinación se precipita en la huída de la bella criatura, que en su desesperación por escucharla hace de su furia perder las alas de su vehículo. Se sienta en la arena de calor natural, donde momentos ante posaba el hermoso ser marino y oculta bajo su cuerpo el espacio húmedo abandonado por aquella mujer extraña, que en su llegada, huyó........
Permanece en el silencio absoluto esperando su encuentro, desliza su cuerpo por la arena y cubre su cuerpo con un manto de estrellas noctámbulas, cierra sus ojos para encontrar dentro de su sueño el bello ser marino, y deja sus sentidos libres al viento murmurante de las olas, como percibiendo el mensaje de ella.
Pasan las noches y las primeras aves de la mañana bailotean a su alrededor y un gran pez multicolor emerge del mar y de él, una suave voz que en noches pasajeras hizo eco en la bicicleta de cristal.
El joven ciclista abre sus ojos somnolientos como buscando a la mujer desnuda que una noche se fugó, se levanta y enjuaga su cara con el suave rocío de la última noche, y con su mirada clara busca en el vacío mar a al perdida voz.
Toma su bicicleta y comienza a caminar con la nueva brisa matinal, se zambulle en el mar una y otra vez, y sale con su voz tranquila esperando el rencuentro.
Ella apareció frente a él como el sol lo hacía por el horizonte, su cuerpo, la belleza infinita de su ser y un gran collar de ostras vivas, cubría sus senos, y largas trenzas de coral hacían velo a su mirada sensual, una boca perlada daba de ella daba de ella una amorosa canción.
Sus manos con piedritas multicolores se tomaron con las del ciclista nocturno y una fragancia de algas marinas los envolvía como en un solo cuerpo y él desorbitado ante tal belleza natural, se desprende de su túnica blanca plata luna.
Ella le enseñó sus perlas en una tímida sonrisa, mientras se metían en el mar cristalino. Poco soporto del mar y salió de el, se tendió en la arena y esperó, su espera no duró y del mar salió una bella mujer que en la arena se quedó, tomaron la bicicleta y partieron, y juntos se les veía, él con su blanco luna plata y ella con un amarillo oro.

De los años 80.